viernes, 26 de mayo de 2017

Confesiones de un organizador

Hace unas horas recibí una propuesta de Lobo con unas líneas e ideas que aportaba para hacer una entrada acerca de las vicisitudes varias que tiene la organización de un torneo. Lo cierto es que, en vista de lo que se desató en Jugger España, creemos que es necesario un pequeño recordatorio de las razones por las que hacemos esto.

Parafraseando a Lobo, montar torneos es un marrón. Es algo que requiere muchas horas de trabajo y esfuerzo visible (podéis ver a los organizadores yendo y viniendo durante todo el torneo) y muchísimas más horas de trabajo invisible (el que vosotros no podéis ver, las horas que se invierten en el sistema del torneo, las de las inscripciones, las reuniones hasta las tantas de la noche para cuadrar presupuestos y tratar de anticiparse a los problemas que puedan surgir). La putada complicación de intentar anticiparse a los problemas es que la realidad siempre va un paso por delante y te plantea situaciones que no te imaginaste en su momento.

Una de las cuestiones más problemáticas en una organización es siempre la del dinero. Para qué engañarnos, vivimos en un país en el que no nos gusta pagar por nada. Los hay a los que no les gusta pagar a Hacienda, otros no pagan sus trajes, hay quien incluso mete la mano para sacar más...España, qué os voy a contar. Los que seáis con tengáis familiares que sean profesionales liberales (abogados, arquitectos, diseñadores gráficos, etc.) sabréis que los clientes siempre son muy reticentes a pagar por según qué cosas. Por algún motivo, no se acepta socialmente que haya que pagar por según qué servicios. En el Jugger pasa algo parecido, los habemos que hemos estado en otros deportes y estamos acostumbrados a pagar bastante más por eventos más completos y con más servicios. Luego tenemos al que no viene de ningún deporte, ese que ha vivido los tiempos de los regionales a 2€ y los nacionales a 5€. Ese que no sabe que, últimamente, se está teniendo que pagar para conseguir instalaciones en cada vez más municipios de España. Ese que no sabe que hay que tener un seguro de responsabilidad civil, ese que no sabe qué precio tiene un seguro de accidentes deportivos (que encarece más todavía el precio de la inscripción, creedme). Ese que dice no tener dinero para torneos, pero tiene su paquete de tabaco y sus gramos de otras cosas semanalmente en su cartera. Ese que prefiere afirmar que el aumento de precio de inscripción se debe a que los organizadores pretenden sacar un sueldo de ello. Es por culpa de esa clase de gente -la que critica sin aportar- que cada vez hay menos gente y menos ganas de organizar torneos. 

En el tema económico siempre hay un problema inicial bastante gordo, que son los pagos previos al torneo. Ese es el motivo de que se cierren las inscripciones una semana o dos antes del torneo, por eso el precio de pago in situ es mucho mayor y por eso no se deberían devolver las inscripciones a nadie, por el motivo que sea. Lobo puso un ejemplo muy edificante con respecto a esto: "Si yo compro mi entrada para el concierto de Metallica y me da fiebre el día antes, eso a los Metallica se la suda". No es una cuestión de usura, es una cuestión de compromiso y responsabilidad. Admito que no tengas culpa de que te atropelle un coche un día antes del torneo, pero desde luego la organización tiene menos culpa todavía, como para tener que asumir esa pérdida. Supongo que porque somos pocos y nos conocemos todos, esa clase de prácticas se han generalizado, pero no creo que deban ser de uso común en un futuro. 

La siguiente cuestión problemática son las tareas propias del torneo. Como ya hemos dicho, hay cantidad de horas de trabajo conjunto detrás de cada torneo; desde buscar y negociar el campo, crear y repartir el sistema de torneo, manejar las inscripciones, la recepción, la intendencia...una barbaridad que se debe repartir en, muchas veces, demasiadas pocas manos. Algunas de esas tareas se llegan a subcontratar (limpieza o seguridad, son las más comunes) porque, simplemente, a los organizadores no les da la vida para montar el torneo, jugarlo y luego recogerlo todo, además de velar porque nadie llegue borracho a las 6 de la mañana del domingo y tenga bronca con gente por culpa de que sus musculitos le embotan el cerebro eh, Mike. Se ha llegado incluso a pedir favores a amigos que poco o nada tienen que ver con el Jugger, pero un torneo puede montarse con mi sudor, pero no con el de mis amigos, que diría nuestro rastaman.

No soy partidario de usar el concepto cuñado, más que nada porque se ha generalizado y ha llegado un punto en el que tildar algo de cuñaos ya me parece de cuñaos, pero lo cierto es que la ocasión lo merece. Esa manifestación cuñadista de "ese trabajo lo podéis hacer vosotros porque siempre se ha hecho así". Ay, querido pervertido pervertido porque te follas a mi hermana. Fóllate a la tuya si quieres, guarro, que algo se haya hecho siempre así no quiere decir que esté bien hecho o que sea sostenible. Es muy fácil opinar sobre una administración cuando no se ha llevado a cabo ninguna. Cuando tienes que afrontar un pago de casi 1.000€ por unas instalaciones (no es broma), el precio del torneo ya se te encarece una barbaridad. Si añadimos los seguros y una ambulancia, que disparaba el precio hasta niveles parecidos al gasto por las instalaciones, estamos hablando de cifras que superan los 10€ de inscripción, como ha sido el caso. 

En resumidas cuentas, organizar torneos, más que un marrón, es una putada. Es una putada porque lo que más brilla en un torneo suele ser los errores, no los aciertos, por mucha diferencia cuantitativa y cualitativa que haya entre ellos. Los errores son algo inevitable, errar es humano y todos lo sois somos. Es una putada porque hay gente que prefiere afirmar que una decisión que se ha tomado se ha hecho mediando intereses personales antes que pararse a preguntar, o siquiera a pensar, los motivos por los que se ha tomado. Lo peor de todo esto es tener que aguantar que, tras haberte pegado una paliza, tanto en horas de trabajo como en estrés mental, para organizar algo, encima te acusen de pretender lucrarte con ello. Que me aspen si se puede considerar beneficio el hecho de, en 70-80h de trabajo, obtener un beneficio, digamos, equivalente al precio de la inscripción, que es lo que se han ahorrado unas 14 personas esta Spring por su colaboración. Diez euros. Sacad los cálculos, pero creo que le pagaban más a los obreros en el S. XIX. 

Resulta más que evidente que no hacemos esto por beneficio económico. Tampoco tiene sentido pensar que se hace por beneficio deportivo, creo que en el campo se ven bastante claras las cosas y el juego de cada uno habla mejor que yo de ello. 

Quizá esto parece un berrinche momentáneo, pero os aseguro que no lo es. Sucede torneo a torneo y cada vez va desgastando más las ganas de los veteranos. Pero no todo es malo, no quiero terminar esto de mal rollito y me gustaría agradecer a aquellos que elogian y agradecen el trabajo realizado, que comprenden los errores e incluso que te los hacen ver de buenas maneras y con propuestas para darles solución, pero sin reproches y acusaciones infundadas. Esa es la gente que de verdad hace bien al Jugger y por la que merece la pena todo el trabajo realizado. Es esa gente la que se merece el esfuerzo. Bienaventurados sean, porque ellos heredarán el Jugger.

Nota para el lector: Se trata, como ya he dicho, de un batiburrillo de ideas de Lobo mezcladas con alguna propia mía y plasmadas a mi estilo. Espero compartir a partes iguales tanto los odios como los elogios por lo dicho.

lunes, 15 de mayo de 2017

Sobre la IV Spring y la ausencia de musas

Vuelvo a aparecer por aquí con una disculpa bajo un brazo y un saco de excusas bajo el otro. La disculpa es sobre la sequía de entradas que ha asolado este lienzo cibernético. ¿Las excusas? Variadas. Lo achacaría todo a que me han abandonado las musas, pero eso también necesitaría una explicación aparte. Dejémoslo en que, desde mi última entrada, he sufrido una serie de cambios bastante profundos en mi vida. Los que me conocéis sabréis lo poquito que me gustan los cambios y perder el control de todo, así que supongo que esto ha sido debido al cambio y a la pérdida de control sobre algunas cosas.

Pero bueno, de tó se sale, como diría aquel. Este torneo me ha servido para, quizá no recuperar las musas antiguas, pero sí para descubrir que tenía otras bajo la manga. No hay mal que por bien no venga.

Quizá la mejor forma de entender este torneo sea empezar desde el miércoles anterior, en el que recibimos la noticia de que Kevin, nuestro kette, no iba a poder venir por trabajo. "No pasa nada, nos queda Kike", pensamos todos, así que nos dedicamos a hacerle bullying para que entrenase. Como todas las semanas, íbamos a ir a Almoradí a entrenar y él acabó viniendo por pura casualidad, al tener Emilio que atender a su familia desestructurada. Durante ese entrenamiento sufrió una lesión en el radio y tiene para un mes y medio, más o menos, así que en menos de 24h nos quedamos sin kette para el torneo. ¿Opciones? En realidad, sólo había una: jugar sin kette. Ya hemos hablado largo y tendido sobre la política de fichajes de Midnight, no hace falta explicar por qué sólo había una opción.

Con esa situación y teniendo también en cuenta que Hugo, el otro corredor, tampoco podía venir...lo cierto es que íbamos con una plantilla muy limitada; cinco pompfers y un servidor para meter la berenjena ahí en el bujero ese.

Tuvimos suerte con el sorteo y nos tocó un grupo asequible con Ornitorrincos y Huestes de Odín en la primera fase, dos partidos que ganamos con mucha autoridad y poniéndole muchas ganas a cada punto, lo cual espero que se valore como signo de respeto al rival, porque no tiene otra lectura. No era torneo para tener despistes de ningún tipo. En el partido contra Huestes tuve una jugada concreta en la que, después de tener una idea de bombero retirao que me salió sorprendentemente bien, me torcí un tobillo al intentar frenar y pisar un escudo que había fuera del campo. Fui arrastrando ese dolor todo el torneo, pero no era el momento de borrarse. Era el momento de dar la cara, el culo, las piernas y lo que hiciese falta por el resto, porque todos teníamos muy claro que los demás iban a hacer lo mismo. Sorprendentemente, no notaba dolor cuando tenía que utilizar ese tobillo (en el que tengo un esguince mal curado desde hace un par de años), pero en cuanto terminaba la situación en la que lo tenía que usar, volvía el dolor. 

Tras esa fase de grupos tranquilita, nos tocó el Power Group de la muerte con Tercios, Juggermeister, Verracos y Fianna. Contra los dos primeros palmamos a base de bien, no llegamos ni a plantar cara en ningún momento, estaban intratables. Contra Verracos conseguimos empatar y podríamos haber ganado de no ser por un error mío y acierto de PJ, que evitó que marcásemos el punto de la victoria. Fianna pagó los platos rotos de las derrotas contra Tercios y Meister y ese fue el único partido que ganamos en esa fase.

En octavos de final nos tocó Feedbacks, que la verdad es que hizo un torneo rarísimo, había partidos que daba gusto verlos y otros que estaban irreconocibles. Creo que el Jugger se volvió loco en varios momentos en esta Spring. El partido se fue complicando y notamos mucho tanto el cansancio como el no tener kette, pero ganamos de uno en las últimas piedras, así que en ese momento ya me di por contento con el resultado.

En cuartos de final, de nuevo Verracos, que planteó otro partido distinto en la primera parte. Nos sorprendieron, nos rompieron el centro y obtuvieron una ventaja ya insalvable, a pesar de que en la segunda parte sí conseguimos llevar el partido a lo que fue el del sábado, pero ya era imposible. Si no recuerdo mal, fue un 9-5 para ellos. 

A partir de ahí ya vienen los partidos que nadie quiere jugar, pero que son más importantes de lo que parecen. Volvimos a ganar a Fianna, esta vez de forma algo más descafeinada y perdimos contra Rigor de forma clara. Me habría gustado darles mucha más guerra e incluso ganarles, la verdad. De hecho, ese partido lo terminé enfadado y frustrado a partes iguales, pero qué le vamos a hacer.

Sobre el resto de equipos del torneo, destacaría las ausencias de Pollos, FDK e Hipnosapos, que permitieron a otros no habituales entrar en la fase final y algunos dar alguna sorpresa que otra. La verdad es que pude ver algunos partidos muy interesantes, como por ejemplo un Suricatos contra la segunda versión de Feebacks, no la que jugó contra nosotros o ganó a Almoradí, que terminó 2 - 3, que fue precioso. El Meister-Tercios que terminó en empate, también fue bonico de ver, el Tercios-Rigor de cuartos de final, que provocará que, en Jugger, a partir de ahora el 14 de mayo sea festivo conocido como Wienersgiving o Acción de Rabos, según la zona...

Sobre mi equipo, poco puedo decir que no haya dicho antes. Cuando juegas con gente con la que te entiendes sólo con mirarla, cuando sabes qué decir, qué tecla tocar para desencadenar una tormenta...aunque no se ganen todos los partidos, sabes que la máquina funciona y que los engranajes están bien colocados. Si hay que cenar, se cena juntos. Si hay que ducharse, se ducha uno con su equipo y si hay que partirse la cara con alguien, ahí estamos todos. No se puede pedir más y no se debe dar menos que eso. Por cosas como esta es por las que me merece la pena todo el esfuerzo mental y físico que me ha supuesto este torneo, por cosas como esta me jugaría el tobillo y la cabeza si hiciera falta. 

Todavía no he entrado en lo organizativo, y eso que tiene bastante miga. Aclararé, en primer lugar, que se trata de la primera experiencia de Torneo FEJ que se ha hecho. Daré mis conclusiones después para no hacer spoiler a la gente, digamos que se creó un grupo de personas que estaban o estarían dispuestas a colaborar en la organización del torneo, independientemente de la asociación a la que perteneciesen. De esta forma, había gente de Madrid, de Barcelona, Alicante, Murcia, etc. Se aprovechó también para, en cierta medida, enseñar a los núcleos más emergentes todos los entresijos que tiene la organización de un torneo, que no son pocos.

Como todas las cosas en esta vida, esta experiencia ha tenido luces y sombras. No me corresponde a mi valorar organizativamente el torneo más allá de que se cumpliesen bien los horarios, que hubiese fruta y agua y que el trato a los equipos fuese bueno. Lo que sí me corresponde valorar fue el esfuerzo ímprobo de mucha gente por sacar adelante un torneo que hubo que asignar con muy poco tiempo de margen, tras recibir el anuncio de que Valencia renunciaba a organizar la Spring. No quiero aprovechar para criticar al núcleo en bloque ahora mismo, así que voy a remitirme a una serie de gritos que proferí en la Winter y algunos otros en esta misma Spring relativos a una postura concreta: decúbito supino

Confiaba mucho en el proyecto desde el primer momento, ya que contenía organizadores de torneos como la Winter, la Spring en años anteriores, Atun e incluso la Masters, así que experiencia no faltaba. A esos experimentados se unieron varias manos que no se si se han valorado lo suficiente. Personalmente me fui del torneo convencido de que Barcelona es perfectamente capaz de organizar un nacional, como núcleo, por si mismo. Teniendo en cuenta que nunca he estado en Barcelona, ardo en deseos de ver eso suceder, así que ànims.

Quiero creer que tantos dolores de cabeza, tantas reuniones hasta las tantas, tantas horas delante del ordenador y tantas vueltas a las cosas hayan tenido su proyección en que el torneo haya salido bien. Siempre habrá quejas de todo, pero volvemos a lo de siempre: es más fácil decir que hacer. Sobre las palabras de Mike al final del torneo, asegurando que los torneos son posibles gracias a los asistentes, tengo que decir que, aunque una parte de mi firma debajo de esas palabras, otra lucha por discrepar con esa afirmación sustituyéndola por me sobráis la mitad de los que estáis aquí. Todos llevamos un Midnight dentro, la cuestión está en saber ocultarlo y utilizarlo cuando procede. Os aconsejo que, de vez en cuando, lo dejéis salir a pasear. 


martes, 3 de enero de 2017

Midnight: el origen del mal

Nuevamente influido por la nostalgia de las fechas y la ausencia de movimiento en el Jugger por las fechas, os traigo un poquito de historia para amenizar las fiestas. Por lo que sea, en can Midnight no suelen ser felices. En realidad estoy escribiendo porque me apetecía y el tema no viene a cuento y es totalmente gratuito.

Hoy vengo a contar el origen del nombre, los colores y el logo del equipo, que es algo que siempre tiene interés, al menos en el plano de la curiosidad.

Todo empezó en el verano de 2012, con Cristian y Jose avisándome para que bajase a probar un juego del que habíamos hablado hacía un tiempo. En aquel primer "entrenamiento", tengo que decir que no me entusiasmó demasiado, me pareció que tenía fallos evidentes, carencias y que había cosas que no se hacían bien...aparte de lo que nos reímos del estado físico de algunos de los allí presentes aquel día. Ni Jose ni yo llegamos a probarlo aquel día, preferimos quedarnos apartados, grabando, comentando y valorando si aquello podía tener un futuro o no.

Con el paso del tiempo, fuimos probando a "entrenar" y se empezó a concretar el crear un equipo para competir en la Liga Alicantina. Los tres que queríamos crear el equipo teníamos (y tenemos) la característica de ser jodidamente competitivos y no nos bastaba con humillar a los demás santapoleros, así que nos pusimos con el tema. 

Si no me equivoco, el tema plantilla ya fue tratado en posts anteriores, a los que me remito, de modo que hoy hablaremos de la imagen, el nombre y la estética. Es cierto que soy uno de los ideólogos de la transición del Jugger a deporte serio y, echando la vista atrás, quizá no fue buena idea poner un nombre así. Es cierto que podría haber sido peor, podría haber estado en japonés. En el momento en el que se discutió el nombre, la población de juggerianos venía directamente del Salón del Manga, con lo cual no había muchas opciones de encontrar un nombre que no respondiese a un anime, a un manga o a un videojuego. Yo ya había pasado mi época otaku hacía varios años, ver íntegro el relleno de Naruto implicó mi desagrado hacia lo japonés y seguramente evitó que el nombre del equipo saliese de Fairy Tail o alguna mamarrachada  cosa similar. Insisto, podría haber sido mucho peor

Pero, como trato de explicar, era inevitable que el nombre surgiese de algo friki. Al final, decidimos que nos íbamos a basar en el videojuego que en aquel momento lo estaba petando entre nosotros, que era el Left 4 Dead 2, un videojuego que la mayoría conoceréis, en el que se matan muchos zombies no como en The Walking Dead.
Concretamente, la BSO de ese juego está compuesta e interpretada por un grupo ficticio, muy rollito ZZ Top, llamado "Midnight Riders". Os dejo una de las canciones, por si tenéis curiosidad, aquí. No hace falta que explique la derivación que hicimos del nombre, porque es evidente.

Como podéis ver, las espadas del logo del grupo guardan un extraño parecido con las del nuestro...efectivamente. De hecho, el logo original también tenía las alas de águila, aunque estaba coronado por la silueta de un Nazgûl, otra de nuestras grandes pasiones de aquel momento, la sacrosanta obra de Tolkien. 

Hubo dos opciones, el logo que os he descrito y el actual, y nos decidimos por el actual por ser más manejable y fácil de estampar en una camiseta.

Con el logo decidido, sólo faltaba aclarar los colores del equipo. No hubo discusión en que debía haber negro, mucho negro. No hay color más elegante que el negro. En cuanto al amarillo, nunca ha sido un color que me gustase demasiado en general, pero fue el único punto común entre el que quería azul, el que quería rojo y el que quería más negro, así que quedó claro. En un principio, el amarillo aquel era realmente dorado, como se pudo ver en nuestras primeras camisetas (con la inscripción del anillo único y el memento mori...la verdad es que molaban), que sólo duraron medio año, ya que eran una puta mierda de una calidad pésima y se rompían con insultante facilidad. Luego, con los cambios de plantilla y el descubrimiento de la camiseta anterior a la actual, fuimos cogiéndole el gustillo al amarillo, siempre intentando no coincidir con las equipaciones de Verracos. En este punto quiero aclarar que la elección de los colores negro y amarillo tuvo lugar antes de conocer siquiera la existencia de equipos murcianos que luego Álvaro nos acusa de copiones

Es cierto que se ha planteado varias veces el cambio de nombre, siguiendo el camino de Almoradí J.C y que la mayoría del equipo estaría de acuerdo, pero es algo que se ha ido postergando y que, en realidad, resulta complicado. Es algo necesario, la verdad, pero creo que debemos esperar a que exista una uniformidad a nivel FEJ al respecto para modificar cosas así. O quizá sólo sea una cuestión de echarle huevos y tomar la decisión, no lo sé. A Ninjas le ha salido bastante bien, al menos a mi parecer, porque, al menos yo, ya me he acostumbrado al nombre y la equipación nuevas aunque parezcan el Levante y creo que hicieron algo muy valiente que, al menos yo, no termino de atreverme a hacer.

Y esa es, en resumidas cuentas, la historia. Espero que os hayáis entretenido tanto como yo escribiéndola y, de parte del equipo, queremos expresar nuestros deseos para estas fiestas, para todos aquellos que tenéis familias felices: VIVA






jueves, 22 de diciembre de 2016

¿Vivirá, Doctor?

Quizá sea por las fechas, porque estamos en Navidad y es tiempo de nostalgia y pesimismo cuando otros viven felicidad e ilusión. Quizá sea porque servidor vive en el pesimismo constante y en la seguridad de que debemos esperar lo peor para evitar decepciones o quizá simplemente sea que soy un cafre. Este tiempo de reflexión tras la Másters ha hecho que me plantee el futuro de todo esto que hemos (y estamos) construyendo.

En el último año hemos visto muchas cosas en el Jugger, algunas buenas y otras que no lo son tanto. Sobre las que no lo son tanto, quiero hacer especial referencia a los equipos que desaparecen o decaen al extremo. Estoy seguro que hay que atender al caso concreto para analizar las causas de ello, pero me preocupa que se extienda esta epidemia de abandonos de jugadores y equipos. No nos malentendamos, deportivamente e incluso, en ocasiones, personalmente, he disfrutado de alguna que otra situación concreta, pero hoy me apetecía pensar un poquito más en el Jugger y un poquito menos en mpp mi mismo. Es muy difícil que la desaparición de un equipo tenga buenas consecuencias para el Jugger y durante los últimos tiempos hemos conocido varios casos que han dado que pensar mucho. 

Evidentemente, seguro que hay equipos que no nombre ahora y alguno de los que nombre me dirá "no estamos muertos del todo", pero hay algunos claros y evidentes. Hablo de casos como el de Valar Morghulis, que el año pasado jugó la Másters y estaba cogiendo peso en el panorama nacional. Hablo de Overlords, el mítico Overlords (para mi gusto, la pérdida que más debemos lamentar, por razones que ahora comentaré). Hablo de Ciponejos,  los míticos Ciponejos, que desconozco lo que pasa con ellos, pero he escuchado que se disuelven. Hablo también, de una forma más local, de Team Hunter...son muchos equipos y es mucha gente. Demasiada.

Quizá el tema de Valar es el que más lejano me pilla, pero nunca interesa a la competitividad que desaparezca un equipo emergente, especialmente a la competitividad del norte, que creo que necesita uno o dos equipos en el top 10.

La situación de Overlords, aunque se veía venir, ha traído más consecuencias de las que parece, bajo mi punto de vista, al Jugger en general y, en particular, al Jugger valenciano. Cuando tienes la suerte de tener un núcleo compacto en el que los entrenamientos son colectivos, es decir, compartidos por todos o la mayoría de equipos del núcleo, o cuando tienes una competición regional común, suele suceder que se produce una simbiosis entre dos o más equipos. Surge una rivalidad y se enzarzan en una competición interna por ver quién supera al otro. Para muestra, varios botones: la dualidad MF-Ninjas, en la que en algún momento llegó a asomar Desertores. Los FDK-Overlords, con Black Dragons por enmedio en algún momento. Ese triángulo del Barnés, con Tercios, Verracos y Cipos que ha hecho progresar a otros como Pollos, Hunters, Garres... El madrileño caso del Meister-Spuggers, que creo que ha sostenido mucho tiempo el Jugger allí...son casos muy evidentes de que la rivalidad, sana o no, tiene muchos beneficios. 

Creo, y no soy el único que lo piensa, que la desaparición de Overlords tiene mucho que ver con lo visto en FDK esta Másters, además de las lesiones. La falta de un rival que te ponga nervioso, que notes su aliento en la nuca en los partidos, al que te cuesta ganar...produce relajación e incluso desmotivación.

Aquí en can Midnight, por suerte, no tenemos que lamentar prácticamente consecuencias de desapariciones así. De hecho, creo que esta transición que ha tenido Ninjas el último año ha servido para calmar las aguas, que llegaron a estar realmente revueltas. Lo cierto es que tenemos mucho que agradecer a la Liga de Levante.

A pesar de que nosotros tenemos que agradecerlo, creo que ha supuesto un retroceso en cuanto a número de jugadores y estabilidad en Alicante. La Levante, por sus propias características, es un torneo pensado por y para equipos consolidados, con lo cual hay una ausencia de un torneo más estable y local, que no requiera desplazamientos tan largos. En tiempos de la Liga Alicantina surgían equipos nuevos que se apuntaban, se llegaron a hacer dos divisiones y se jugaba prácticamente todas las semanas, lo cual centralizaba un poco más todo y contribuía a estabilizar y consolidar el núcleo. A día de hoy, eso no sucede. Los equipos nuevos carecen de esa motivación de tener buenos resultados en una liga pequeña sin grandes (y costosos) desplazamientos. Esto puede ser lo que ha podido hacer mucho daño a equipos como Team Hunter, que prometía bastante más de lo que ha resultado al final. Una lástima.

Sobre la gestión de las plantillas y la política de frees ya hemos hablado y no merece la pena ni comentar sobre el tema, así que no lo haré.

Lo que sí que haré es manifestar mi preocupación. Tengo la sensación de que nos estamos muriendo. Al mismo tiempo que estamos trabajando más que nunca por llevarlo hacia adelante, da la sensación de que retrocede. Creo, sinceramente, que no nos estamos equivocando de camino, que esa imagen que algunos pretendemos dar del Jugger debe mantenerse, que la imagen que se daba antes no nos favorecía como deporte y que, a día de hoy, nos sigue lastrando mucho, al menos a algunos. 

También es cierto que cada vez hay más nuevos núcleos, que el Jugger ya está en ciudades enormes como Barcelona o Sevilla (de las que espero mucho en los próximos años). Que cada vez los nacionales tienen más equipos. Que esa bajada de nivel de los equipos grandes puede que responda a un relevo generacional. Quizá sea sólo una sensación, quizá sea sólo mi pesimismo. Quizá...

lunes, 12 de diciembre de 2016

Diciembre movidito

Algunos habréis echado en falta una entrada para la semana pasada, ya que hubo jornada de la Liga de Levante y esas cosas. No, no me he muerto lástima. Tampoco me he cansado de escribir eso nunca. Lo cierto es que no he tenido mucho tiempo esta semana que acabó ayer, ya que formaba parte de la organización del torneo más tocho del Jugger: La Masters Cup.

Este año tenía la especial característica de, según el Modelo de Competición de Lume de la FEJ, decidía al campeón de España, con lo cual podría entenderse como el objetivo final de la temporada.

Antes de hablar de la Masters, os resumiré en unas pocas frases la última jornada de liga: Lluvia, mucha lluvia. Verracos, muchos Verracos. Pollos, muchos Pollos. Ya. Quedamos cuartos después de ganar a Verracos en el suizo (y luego perder en semifinales) y empatar (oh, vaya) con Pollos en el suizo para luego perder en el 3er y 4º puesto. La verdad, empezamos jugando bien y terminamos jugando como la mierda

En cuanto a la Masters, llegábamos con esa mala experiencia de los últimos partidos jugados y una actitud que, creo, no nos favorecía en nada. Los dos primeros partidos, la verdad, no podría explicar los motivos de las sendas derrotas más allá que fueron partidos en los que un equipo jugaba para ganar (Verracos y Garres) y el otro para no perder (nosotros). El Jugger es un estado de ánimo, ha sido la definición de Hugo (Pollos) sobre este torneo, y qué razón tiene.

A pesar de la sensación de haber jugado como el ojete fatal, las derrotas no fueron especialmente abultadas. No recuerdo exactamente, pero anduvieron en torno a 2-3 puntos de diferencia. Viéndolo con perspectiva, o bien no jugamos tan mal o bien era momento de usar la frase de Laporta: AL LORO, QUE NO ESTAMOS TAN MAL, HOMBRE.

Llegamos al partido de Feedbacks, al menos yo, pensando que, de seguir así, no íbamos a ganar ni un partido en todo el torneo. Por suerte, por vicisitudes del destino, porque deus vult tenía que meterlo de alguna forma, despertamos en ese momento. Creo que fue un 11-0, muy contundente. Se puede decir que pagaron el pato de la bestia que se ha despertado con hambre y de muy mala leche.

Los siguientes que sufrieron la mala leche de esa bestia fueron los Pollos. Nos pusimos muy por delante desde el principio y luego fue simplemente tratar de mantener la renta hasta el final. En este momento fue cuando llegó Víctor Hugo de su clase dominical (sí, es así de guay, tiene clases los domingos). Él asegura que despertamos gracias a él, que pone muy nervioso a Kevin, se enfada y les pega a los demás niños con su cadena de 3 metros.

En cuartos de final nos esperaba Juggermeister con el refuerzo de Ronin. He de decir que Meister con Ronin me daba bastante respeto, porque me parecía darle una pistola a Bambi, casi literalmente, pero el partido me quitó la razón. Nuevamente sacamos a la palestra nuestra condición de counter de Meister y ganamos creo que 6-1 o así. Siempre salgo maravillado de cómo jugamos contra ellos, la verdad.

Sin la presión interna de tener que igualar el resultado de la última edición (fuimos cuartos), llegó el momento de enfrentarse con los fantasmas del pasado. El resto del equipo se enfrentaba a los fantasmas de los dos últimos partidos contra Verracos. Yo, además, me enfrentaba a mis propios fantasmas adicionales. Cierto es que el rival no era el mismo, pero el escenario me recordaba muchísimo a la última edición. La maldita última edición.

Suerte que ni el rival ni un servidor éramos o parecíamos ser los mismos. El equipo estuvo al nivel que se esperaba, incluso algo superior. Yo, al menos, no la cagué, que ya es bastante. 

Con la victoria terminaba mi torneo, ya que al ser 9 uno de los qwikers se tenía que quedar fuera del partido siguiente qué ganas tengo de que se apruebe el nuevo reglamento. Perdimos 10-4 sin poder realmente hacer demasiado. Da la impresión de que sólo tenemos oportunidad de ganar a Tercios en uno de cada cinco o diez partidos y no termino de encontrar la razón. Seguiremos investigando.

En un plano personal, me he llevado muchas cosas que pensar a casa en este torneo. La primera es que el Jugger tiene cosas maravillosas y que hay que devolver siempre todo, tanto lo bueno como lo malo. El año pasado, en el peor momento que creo que hemos vivido como equipo, cuando peor estábamos todos, sobre todo los corredores, hubo ciertos detalles de mucha gente que me marcaron bastante y que no se olvidan. Creo que lo comenté ya en su momento, pero la actitud de los FDK al terminar el último partido me pareció lo más deportivo que he visto yo en el campo. El ver a un rival derrotado en todos los aspectos y pasar de celebrar a tratar de animarlo...esas cosas hay que devolvérselas al Jugger de alguna manera. Tuve la ocasión de hacerlo antes de la otra semifinal y después del 3r y 4º puesto con algún jugador de el equipo anteriormente conocido como Ninjas Almoradí, aunque no  les hubiese ganado yo ese partido, pero creo que era algo que debía hacer en aquel momento. No todo va a ser rajar.


martes, 22 de noviembre de 2016

Impresiones II Regional II Liga de Levante

Cada vez sois más los que me decís, en todos los torneos, que a ver cuándo subo la próxima entrada, que os gusta el flameo que os gusta cómo escribo y bla bla bla...pues aquí tenéis más mierda de la vuestra, yonkis. En realidad lo hago como forma de redimirme de mi vocación frustrada de escritor, tengo que sacarme las letras de dentro o me explotan de algún modo.

A lo que vamos, el segundo torneo de la Liga de Levante. Esta vez en La Nucía, que hay que ver lo que mola el campo. A las instalaciones quizá les falten aseos, pero por lo demás, creo que es de los campos que más me gusta. Siempre que hemos venido he visto muchísimos curiosos -gente que no es del Jugger- Nomags viendo los partidos y preguntando e interesándose. Quizá sea ese el motivo del gran desarrollo que está teniendo el Jugger en la zona, con el gran trabajo de Jairo por esos lares. #Amunt #Peloteo #OkYaParoAmoARajah

Llegamos al torneo sin Kevin ni Hugo, es decir, sólo con un kette (o enlace, dentro de poco, según informaciones que me han llegado) y un corredor al que no hace falta cambiarle el nombre para no parecer frikis porque correr no es de frikis. En principio puede parecer algo negativo, posiblemente en momentos lo fue, pero creo que a largo plazo torneos así van a ser muy positivos, ya que Kike, nuestro kette zurdo, necesita piedras para crecer...y en este torneo las ha tenido todas. Quizá con Kevin no tiene tanta continuidad como necesita, aunque las variantes y la alternativas que dan los dos no se pueden tener sólo con uno.

El primer partido fue de los que molan para empezar, Pollos. Todos pensábamos que iba a ser un empate, pero al final el partido cayó de nuestro lado con un Emilio excelso y con unos Pollos a los que vi un poco apagados. No digo que fue un partido fácil, ni mucho menos, pero creo que no perdimos prácticamente el control del mismo. Partido controlado, aunque muy disputado, desde luego.

Segundo partido, Hipnosapos. Empate. Jugamos mal. No se todavía lo que nos pasó, aunque me hago una idea.

Sobre esto y varios partidos después, me gustaría puntualizar que está muy bien pretender que el que te arbitre lo vea todo y esté atento y tal, pero quid pro quo. Como árbitro, te puedes equivocar en la percepción de una jugada, e incluso no verla porque algo, en ese momento concreto, te impedía la visión. Shit happens, man. Pero lo que nunca debes hacer es quedarte de pie y esperar a que pase el marrón mirando al tendío. Entiendo que arbitrar sea un marrón, pero yo le pongo interés aunque esté arbitrando al tipo que acabe de matar a mi familia y violado a mi ganado, no lo puedo evitar. (Si no me creéis, sabed que arbitré en Alemania tras ser eliminado y, sí, me lo tomé en serio xD).

Dejando de lado el tema, el siguiente partido fue contra Titanes, los locales en este torneo. Creo que fue un 14-1 o así. Van mejorando poco a poco y tienen algún jugador interesante que habrá que empezar a seguir. Espero que sigan progresando, porque me consta que, al menos en el tema de expansión del Jugger, están haciendo un gran trabajo.

La siguiente ronda tocó Garres, que fue un partido jodido, con Zurano y Harek ahí, de refuersitos, pero no traían kette, lo cual, a mi parecer, decidió el partido a nuestro favor. Se que tenía que decirle algo a Zurano, pero ahora mismo no recuerdo qué era, así que nada, mala suerte.

Habiendo ganado tres partidos y empatado uno, nos jugábamos el pase de ronda a ganar el último partido o esperar resultados propicios. Nos tocó Verracos y tuvimos que disfrutar de los resultados propicios. Lo cierto es que jugamos bastante bien y estuvimos cerca de ganar, pero no pudo ser.



Conseguimos pasar por la potencia de los rivales derrotados, que creo que es el primer criterio para resolver empates en este torneo y nos tocó cruzarnos con Tercios en semifinales.

Sobre ese partido, decir que estuvo muy muy reñido, que llegamos al jugg de oro y que quizá merecimos ganar, pero you can't always get what you want. A cambio, me llevé un detallito interesante del partido que espero devolver pronto.

La derrota nos relegó a la disputa del tercer y cuarto puesto contra el equipo anteriormente conocido como Ninjas Amoradí. La reedición del clásico alicantino esta vez cayó de nuestro lado en las últimas piedras, con una muy buena primera parte y un error nuestro, que fue dejar que se repusiesen y se viniesen arriba. A los cabrones les hace falta muy poquito para venirse arriba, eh. Lo cierto es que fue un partidazo por parte de ambos equipos y lo podría haber ganado cualquiera.

En resumen, un torneo raro, aunque sacamos algunas conclusiones muy positivas, como que Luchi es un fullero como la mejoría de Kike y el partido de Miguel contra Almoradí, que se enchufó que dio gusto. Sobre la organización, tironcito de orejas otra vez al suizo de marras, que depende de un programa informático para subsistir Charly, cabrón y tironcito de orejas al excesivo parón para comer, que alargó la jornada innecesariamente.

Sin más, sólo me queda decir que...viva el 20 de noviembre, coño.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Impresiones I Jornada II Liga de Levante

Nihil novi sub sole. Nada nuevo bajo el sol. Esa frase resume perfectamente la jornada del pasado domingo en Alcantarilla...pero como gustamos de escribir y los yonkis de leer, pues aquí estamos otra vez. Como el tío Paco con la rebaja.

Acudimos a esta jornada prácticamente con el equipo completo, salvo Hugo, con lo que un servidor tenía que comerse todos los partidos. En realidad no me importa hacerlo, simplemente tardo un día más en recuperarme del torneo. Estás viejo ya, Aritz

El primer partido, para ir cogiendo ritmo, fue Cerberus, ante los que nos impusimos por 12-0 en un partido en el que intentamos ir a tope y no conceder ninguna sorpresa.

Siguiendo la tradición y volviendo a la primera frase de esta entrada, volvimos a jugar con Pollos...y volvimos a empatar...OTRA VEZ. Lo cierto es que ya se está convirtiendo en una tradición. Esta vez estuvo realmente cerca y hay que conceder el mérito de haber forzado el empate a la capacidad de recuperar un tiro de Gyarados después de haberle saltado el primero en la última jugada. Lo cierto es que no me dejó tiempo para reaccionar al segundo y me lo tragué con patatas. De todas formas, me pareció un partido muy bueno por nuestra parte, porque el equipazo que traía Pollos era para verlo, aunque no terminase de funcionar del todo, no se muy bien por qué.

Con ese empate la cosa se ponía ya cuesta arriba para clasificar, porque prácticamente nos obligaba a ganarlo todo a partir de entonces. Lo intentamos y lo conseguimos, en palabras de Charly, destruyendo Cartagena. Primero Tribu Mahud y luego Fianna. Sobre el partido de Tribu tengo que decir que Kilian ioputa, no querías salir, po toma, como siempre, fue un partido de los que te dan dolor de cabeza. Me encanta jugar contra esta gente porque siempre plantean el partido a un juego táctico y en equipo que hace parecer que se está jugando a un deporte muy distinto y mucho mejor que la mayoría de partidos. Eso unido al buen rollo que traen siempre, que no te sacan del partido con malos gestos y fullas...pues un placer. Un placer esta vez igual que un placer la última, que también ganamos, igual que un placer la anterior, en la que perdimos. Sobre Fianna, a los que también ganamos, aunque con algo menos de dificultad, decir que me parece que tienen el estilo contrario a Tribu, porque, al menos contra nosotros, llevan el partido a un juego mucho más directo y basado menos en la táctica y más en la técnica de sus pompfers. No tengo muy claro cómo suelen quedar en los derbis cartageneros, pero me gustaría ver alguno próximamente para poder analizar cómo está la cosa entre ambos equipos. Jugaron un buen partido y dieron bastante guerra, sobre todo al principio, pero creo que concedieron demasiado a nivel táctico, o que supimos contrarrestarlos bien.

Por último, nos esperaba Tercios en el último partido, en el que nos habría valido un empate. Acabamos perdiendo de dos puntos después de jugar un partido raro. Sobre el papel, me pareció que la diferencia fue mayor que el resultado final, pero parece que conseguimos reaccionar en la segunda parte. Nos sigue costando mucho este equipo y tengo la sensación en muchos momentos de no saber qué hacerles, pero poco a poco van saliendo más las cosas. En un momento dado ganaremos. 

Al final, quintos y sin posibilidad de jugar semifinales, ya que clasificó Pollos en lugar de nosotros, por la potencia de los rivales. No está mal, realmente no pudimos hacer mucho más. Quizá ese empate con Pollos pudo haber sido una victoria, pero entonces quién sabe con qué rivales habría tenido a bien emparejarnos nuestro querido Charly sistema suizo. La nota positiva es que veo al equipo cada vez más tranquilo, maduro y seguro de si mismo. Estamos intentando quitarnos ese deje de pollos sin cabeza que tenemos de vez en cuando...como le dice la gallina al gallo en la cama: Poc a poc, poc a poc.