lunes, 14 de septiembre de 2015

Sobre la importancia de la organización y su futuro

Estos días previos a un gran torneo como es la Atun Cup, me asaltan pensamientos sobre el tremendo mérito que tiene organizar un evento de tales características durante tanto tiempo, máxime siendo tan poca gente la que colabora. No se puede negar que a la mayoría de gente que juega a Jugger lo único que le interesa es precisamente eso, el deporte en sí. Es raro ver que un novato se interesa por los temas más organizativos, asociaciones y ya no digamos FEJ y, cuando sucede tamaña alineación planetaria, no siempre se dan las condiciones adecuadas para que ese manco novato prospere en el ámbito al que me refiero en estas líneas. 

Si bien es cierto que debe primar el deporte por encima de todo, la competición, el llevar a tu equipo a lo más alto, no podemos dejar de lado un aspecto que me parece indispensable para que la competición sea, ya no posible, sino mejorable con el tiempo. Hablo del perfil de jugadores históricos como Julio, Mike, Lobo o Haliceo, que además de llevar a sus equipos a un alto escalafón en el ránking español, han hecho posible, con ayuda de muchas más personas, el amplio circuito de torneos de gran nivel, tanto organizativo como deportivo. Me he referido particularmente a ellos porque son los organizadores destacados de mi época y las zonas geográficas por las que me he movido. No puedo hablar de núcleos como Galicia, Cantabria o Zaragoza, puesto que, o bien no conozco demasiada gente de allí, o bien no tengo claro quienes son los homólogos de los cuatro presidentes por allí arriba.

Es tremendamente complicado dirigir una asociación en la que existen intereses muy diversos, personalidades que muchas veces chocan y relaciones que no siempre son buenas. Estas personas han podido hacerlo, algunos con mayor éxito que otros, pero no podemos negar que han llevado a cabo un trabajo extraordinario.

Sin embargo, debemos echar una mirada hacia el futuro y plantearnos qué viene después. Ignoro las situaciones personales de todos, pero nadie es eterno y dura para siempre. OJO, no quiero que parezca que creo que sea el momento de un cambio generacional, hablo de una hipotética situación en la que alguno (o todos) de estos jugadores decidiesen que ya no van a seguir realizando su labor. ¿Qué pasaría? ¿Nos hundiríamos en la miseria y la entropía? ¿Están los núcleos realmente preparados para volar libres? 

Opiniones habrá de todos los colores, seguro que algunas más fundamentadas que la mía, pero no voy a ser lo tajante que acostumbro a ser en mis opiniones esta vez. Me voy a limitar a expresar mi preocupación por medio de tres respuestas cortas a las tres preguntas lanzadas al aire con anterioridad: Prefiero no saberlo. No creo, pero vete tú a saber. Lo dudo bastante.

Estas líneas parecen una suerte de felación a los presidentes, lo cual tampoco es mi intención. Cada uno ha cometido errores criticables, igual que todo el mundo, pero insisto en que su trabajo ha sido realmente bueno, y eso sí que es tajante.

Mi preocupación se basa en que no creo que existan perfiles así en el Jugger actual, o al menos no tienen tanta presencia. Quiero creer que sea la necesidad la que genere los perfiles y que las Winter, Spring, Summer y Atun sigan celebrándose aún cuando no estén los que las organizan actualmente, pero no soy demasiado optimista con ello. Sinceramente, me parece un tema de difícil solución; por un lado comprendo a aquellos que no colaboran con las organizaciones porque les interesa más su propio equipo que cualquier otra cosa, por otro lado no puedo dejar de lado la importancia que tienen las acciones de estas personas en el desarrollo del Jugger y que dicho desarrollo tiene una gran incidencia en cada equipo de forma individual. 

Estrechando el cerco, si nos vamos a la situación actual de Alicante en general y de Midnight en particular, nos encontramos con que la colaboración de Santa Pola con la AAJ es escasa tirando a nula, debido a la mala relación entre equipos y jugadores y al proceso de reorganización en el que se encuentran los dos bandos en la actualidad. Como sólo puedo hablar por uno de los bandos, es muy difícil que se vuelva a los tiempos en los que la colaboración era absoluta y se consiguieron avances muy grandes, sobre todo a nivel de volumen de asociados y organización interna. ¿Las razones? La falta de confianza, los piques, la mala relación...son cosas que se deberían dejar de lado en pro de un bien mayor que nos beneficie a todos, pero nuevamente soy pesimista en cuanto a eso y no está solamente en mi mano el solucionarlo.


"Al amigo, el culo, al enemigo, por el culo y al indiferente, la legalidad vigente"

En cualquier caso, siempre me ha parecido que es tremendamente complicado el compaginar un alto nivel competitivo, un alto nivel organizativo, salud mental, vida social y vida laboral. De hecho a día de hoy creo que es imposible, de modo que creo que aquellos llamados héroes que hoy trabajan gratis por desarrollar el Jugger son de otro material, de otra raza, de otra casta y nunca habrá suficiente agradecimiento que podamos expresarles, tanto si el deporte llega a buen puerto como si se extingue de aquí a unos años. 

1 comentario:

  1. Gran artículo. Lo que hace que algunos promovamos el jugger, seamos (o fuéramos) grandes jugadores o hayamos hecho crecer esta disciplina es simple y llanamente la pasión y el amor que le profesamos a este deporte.

    Es normal que siempre haya alguien que coja las riendas, pero también es cierto que puede llegar el momento en que los personajes de peso en este deporte desaparezcan y no haya nadie en condiciones de seguir al nivel al que debería.

    Hay gente nueva o joven que ha demostrado que puede destacar y a la larga hacerse cargo de todos estos desavatares, pero aún no veo visible ese posible cambio generacional, lo cual me hace entristecer.

    Ójala el día de mañana los viejos podamos "retirarnos" con la conciencia tranquila de saber que las cosas se van a seguir haciendo y que el esfuerzo de unos cuantos no ha sido en vano.

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